Ufff!!!!, ya sólo queda un mes justo para que mi hijo cumpla un año.
Un año ya!…
Cómo ha cambiado en éste tiempo. Numerosos avances en un pequeño que no para quieto ni un instante.
* decir «no» con la cabeza moviéndola de un lado a otro con energía, es un acto reflejo que realiza si más en numerosas ocasiones, pero con firmeza cuando no quiere comer.
* Le encanta corretear tras el balón, y sacar todos y cada uno de los juguetes. Eso sí, cuando realiza ésto, luego ya, necesita encontrar otra actividad para motivarse. En muchas ocasiones, lo realiza mientras ve los dibus.
* Sacar la ropa de los cajones, es algo que le encanta. Es gracioso verle como la coge y la tira hacia detrás, no mira que tira, simplemente es más rápido que tu para recogerla.
* Cuando estoy en la cocina, abre los armarios, y saca todos los tuppers, cazerolas, tapaderas, que encuentra a su alcance. ¡Es un peligro!
* Se agarra a mis piernas, y no me deja andar ni un paso, si estoy parada, se agarra y trepa, dejándome en ocasiones con los pantalones medio bajados…¡jajaja!. Al final, logra que le cogamos, y es muy feliz y tan atento, mirando lo que hacemos (cocinar, fregar, etc).
* La tele, es su pasión. Debemos tener delante de ella, una mesa o silla, para que no se suba, y le de con la manita…sus marcas están por toda la televisión. Si está la silla, se agarra a ella, y se queda embobado viendo los dibus que hallamos puesto.
* Ya, se mantiene, aunque escasos segundos, de pie sin agarrarse. Todavía, sin embargo, no se atreve a andar él solito. Sí, agarrado de una mano o dedito.
* Le asusta la gente «nueva» o que no ve mucho. Necesita verse protegido a mi lado. Y, yo ésto a veces no logro entenderlo. Es decir, creo que debo dejarle sólo con la familia, aunque no la vea mucho, porque creo que así, fortaleceré su autoestima, haciendole ver que no pasa nada porque yo no esté a su lado con éstas personas.
Pero, no es así.
Mi hijo, necesita verse respaldado en todo momento. Él explorará, pero primero quiere ver
que, a su alrededor no hay nada que le pueda asustar. Que su madre, está ahí por si cae.
* es verdad, que tenemos que estar a su lado, cuando juega. Pero, al mismo tiempo, me he dado cuenta que es cierto, que quizá es porque él, lo necesita, por si tenemos que ayudarle. De hecho, cuando le enseñamos a realizar alguna actividad (tirar la pelota, guardar los juguetes en el cajón, sacarlos, etc), al cabo de un tiempo, vemos cómo realiza dicho movimiento, sin decirle nada.
* Le encanta probar alimentos nuevos. Aunque haya tomado su papilla o bibe, si luego nos ponemos nosotros a comer, nos pide alimento. Lo que sea. Lo prueba todo absolutamente. No mucha cantidad, pero lo suficiente para que sepa que hay alimentos diferentes a los suyos. Deja el chupe sobre la mesa, como le hemos enseñado, y nos reclama comida. Es genial verle como disfruta.
* Sube y baja de los muebles, sillas y sofás como nada. Y, ha aprendido ha subir las escaleras. Eso sí, empujándole un poquillo en el culete para que no se caiga, pero, las sube.
Pronto dará sus primeros pasos, y casi no nos habremos dado ni cuenta de que las noches sin dormir, pasarán a ser un mero recuerdo del pasado.
Pasaremos entonces a otras noches sin dormir, pero por otros motivos que nos quitarán el sueño.
Así que, no dejéis de mirar a vuestro hijo, en cualquier momento, puede gatear, andar, hablar, aprender cualquier nueva actividad, comer solito, y os lo habréis perdido.
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