Una nueva etapa comienza en la vida de mi hijo de 3 años. Pero, al parecer también en la mía.

Es septiembre, y comienza un nuevo curso escolar. Mi hijo mayor de 7 años, empieza 3º de primaria, y el pequeño de 3 años, comienza su nueva etapa escolar. Lleva 3 días de colegio, o mejor dicho de adaptación, porque cómo no, hay período de adaptación. Éste, es otro debate. Adaptación sí o no. De ésto ya hablaremos.

El caso es, que tras tres días, dos de ellos por el temporal se suspendieron. Había riesgo de gota fría, y por tanto decretaron dos días de cierre de aulas, instalaciones deportivas, y parques. No era para menos, hubo inundaciones en muchas localidades. Por suerte, nuestra población, se libró.

Volviendo al tema que debo tratar. He estado durante tres años, cuidando de mi pequeño. En éste tiempo, parece que no te das cuenta de que a tu alrededor el tiempo pasa. La familia y amigos, me decían: ¿qué harás cuándo comience el colegio?…Me había quedado en paro, y de momento, mi marido y yo, decidimos que lo mejor era, cuidar de mis hijos y mi familia. Así lo he hecho durante éstos años, realmente no he echado de menos trabajar, puesto que el «trabajo» de ama de casa, me gusta…a pesar de que también, me estresa. El caso es, que en éste tiempo, no me afectó el despido, pues tenía otras cosas en qué pensar. Todavía mi hijo no había nacido, y me esperaba además, el cuidado del mayor y el colegio.

El caso es, que ya han pasado tres años. Mi hijo pequeño empieza el colegio. Y, volvemos a la pregunta; «¿qué harás ahora?…

¿QUÉ HARÉ?:

Seguiré cuidando de mi familia. Llevaré cada día a mis hijos al colegio. Haré la compra, cocinaré (aprenderé nuevos platos), limpiaré, me dedicaré a escribir con más tranquilidad, podré pensar, caminaré, haré ejercicio, …recogeré a mis hijos del colegio, les daré de comer, jugaré con ellos, iremos a las extraescolares (natación), iremos algún día al parque si el tiempo lo permite, visitaremos a los abuelos…¿sigo?…

Y, cuándo vea que debo hacerlo porque mi mente no para de pensar en lo que los demás me dicen que tengo que hacer…sólo entonces, decidiré estudiar o buscar un empleo que me permita seguir cuidando de mis hijos.

Pero, ¿por qué se empeñan en preguntarme qué haré?. ¿Por qué, mi familia está preocupada?. Me dicen que no voy a cotizar, algunos que me voy a aburrir, otros que debo ser independiente y no depender de mi marido…Pero, de momento estamos bien así. Mi marido puede estudiar, trabajar en lo que le gusta, y progresar. Uno de los dos debe hacerlo, y es por el bien de la familia.

Ahora mismo no puedo ni pensar en haberlo realizado de otra manera. Pues, conocer a tus hijos, y saber cómo afrontar el día a día es importante. Ahora, no puedo imaginar no despertarles a diario, pelearme para que se vistan, no dejar de hablar durante el camino al colegio, preguntarles por su día, y saber por sus caritas, si les ha pasado o no algo en el colegio.

En fin, cada persona es sabedora de sus posibilidades. Debemos hacer frente a nuestras decisiones e intentar que no nos afecte los comentarios de los que nos rodean.

Si algún día, mi marido y yo decidimos afrontar nuestra vida de otra manera, no dudaré en trabajar o cambiar mi vida actual. Pero por ésta vez, …qué hablen y hablen….