He descubierto, que mi hijo se hace mayor. ¿Qué novedad?
Pues en verdad, para mi, es una maravillosa novedad. En pocos meses, no se si el colegio, o la madurez que van experimentando con la edad, mi hijo habla con lucidez de muchos temas, entiende lo que le dices, cuando le fines, se ríe con los dibujos y les responde, hay interacción. Antes, apenas podías entablar una mínima charla, ahora puedes preguntarle donde y que ha hecho y, claro está, si le apetece, te lo va a contar.
Cuando algo no quiere, también se establece el mal humor y el genio predominante a esta edad. Si es no, no intentes convencerle sin mas, hay que tratar de mediar, de buscar un entendimiento. Luego ya, hablaremos de las reglas. He visto, un avance positivo en cuanto a la relación con los demás niños. Puede que de vez en cuando, algún niño se le cruce mal en su camino y no haya manera de que se lleven bien, pero por lo general, ha encontrado sus amiguitos en el colegio, y los ha llevado a su vida, y a su entorno. Ahora, ya podemos hablar de amigos. Y eso antes, era impensable.
En la comida, pocos cambios. Come poco y mal. Nada de cuchara, ni fruta apenas, ni bocadillos. No sabe lo que es merendar. Se niega. Desayuna, come y cena. Eso es todo. Tampoco es que pida, golosinas o patatas, no. Es que no pide nada.
Verano, época malvada para los niños. Lo hemos apuntado a una escuela de verano. Allí, se lo pasa bomba, juega e interactúa con profesoras nativas de ingles y otros niños. Se divierte bañándose en las piscinas, y yo al principio reacia, estoy feliz. Es lo mejor que hemos podido hacer.
En estos momentos mis circunstancias personales, me hacen estar baja de forma y de moral. Estoy embarazada, apenas dos meses. Pero, no puedo estar en plena forma. Tengo nauseas y malestar diario que me impedían ser la mama al 100% que mi peque necesitaba. Sin poder salir, con calor, sin playa o piscina…se avecinaba un verano muy triste. Al menos, este mes de julio, mi hijo se esta divirtiendo. Su padre, contribuye y muchos. Por las tardes, lo lleva al parque, donde queda con sus amiguitos, allí corre, salta, y se divierte. Los días pasan. El tiempo no vuelve atrás…
No me siento bien conmigo misma, porque la educación de mi hijo y su autoestima es lo mas importante. Ahora apenas tengo ganas de jugar con el, o demostrar afecto. Me siento triste y sin fuerzas. No quiero ni peinarme, ni ducharme, ni vestirme o arreglarme. Me dan nauseas los olores, TODOS!!!!!. Dar un beso o sentir cerca el aliento…ya se, resulta penoso e increíble, pero es así, como me siento.
Se que pasara, y, la siguiente pregunta es, estaré a la altura de dos hijos?????
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