22/12/12
Ya está, ya ha pasado un año.
Mi bebé ya camina erguido, sin balancearse a los lados, cogiéndose de la manita o de un sitio a otro. De vez en cuando, se suelta y va hacia ti…
Y, a mi, me aparece una sonrisa en la cara cuando lo veo venir a mi encuentro, y me da un abracito.
Le encanta jugar al «cucu-trás». Te coge las manos y te las separa de la cara. Y, esconde su carita en el sofá, y la levanta inmediatamente, esperando le digas «¿dónde está mi pequeño?».
Sabe que se ha hecho caca, se lleva la manita al culito, y se da palmaditas…
Conoce dónde está su biberón, te lleva de la mano a la cocina, y te lo demanda. Al igual, te demanda agua, quitándose el chupete.
Le gusta enroscar y desenroscar los tapones en las botellas, si tú le quitas el tapón, te pide que se lo dés para ponérselo él mismo.
Sabe jugar solito, aunque durante corto espacio de tiempo. Y, sabe poner los aros de colores en el cono en el orden que tu le indicas. Le encanta.
Le apasiona dar vueltas a las ruedas del cochecito, de sus coches, y cuando paseamos se queda embobado viendo pasar los coches, autobuses, camiones…si va caminando, tenemos que parar porque hasta que no los ve pasar, no sigue el paseo.
En su baño, le gusta tirar los juguetes fuera del agua, y se levanta para mirar donde los ha tirado.
Es risueño, y muy simpático.
Cuando le hago cosquillas, se le ven sus dientecillos pequeños, y es tan gratificante verle feliz…

No voy a comentar cómo celebré su cumpleaños. De momento, mi hijo ni se enteró de que cumplía un añito, es más una celebración de los padres, felices porque su hijo crece, que del pequeño que no sabe más que le rodean los primos, tíos, abuelos, y demás familiares…cantándole algo que ni sabe qué significa…y cansado de ir de brazo en brazo dándole mil besos…

Celebro su añito de vida, deseando que, cuando cumpla dos, tres,…sea un año más feliz. Y, deseo que conserve parte de la inocencia de éste primer año de vida. Cada año, desearé un poco de esa inocencia, no quiero que la pierda jamás…

¡FELICIDADES MI PEQUEÑO!