Aunque suene difícil, hay que ponerse en el lugar del bebé.
Es decir, muchas veces no entendemos por qué lloran, gruñen o están inquietos. Pero, pensemos un poco.
Cuando tiene apenas unos días de vida, nos costará diferenciar los lloros. Pero por regla general, mi bebé lloraba desesperadamente, cuando tenía hambre. El resto del tiempo, permanecía despierto callado, ó quejándose un poco, lloriqueando. Pero, no llorando enérgicamente, como cuando tenía hambre. Ya digo, que para dormir, no lloraba nunca.
Ahora, llora cuando no quiere estar ya en la cama (ej. se ha despertado), no quiere estar sentado en la silleta de paseo, no quiere dormir ó comer, etc.
Para comer, ya no llora. Eso sí, cuando vé el biberón. Cuando ve, como se lo estamos preparando o lo tiene delante suyo, empieza a ponerse nervioso, patalea, y entonces sí que lloriquea, pero del cabreo que tiene si tardamos en darle el biberón.
Por eso, digo que os pongáis en su lugar.
* Cuando estamos mucho tiempo durmiendo, y nos despertamos, nos levantamos. Ya estamos cansados por ejemplo, de estar tumbados.
* Cuando nos aburrimos, buscamos una actividad para entretenernos, y si nos aburrimos, cambiamos e intentamos encontrar otra para tratar de divertirnos.
* Nos gusta ver cosas nuevas.
* Nos gusta hablar con la gente y que nos hablen.
* Nos encanta reírnos.
* También, nos cansamos de estar sentados, o viendo la tele. Y además, cuando no nos gusta un programa o serie, cambiamos de canal.
* Si no nos gusta una comida, no la comemos. Incluso, nos podemos preparar otra diferente. O, nos vamos a comer fuera.
* Si estamos cansados nos dormimos.
* Si nos desvelamos, intentamos volver a dormirnos. Y si no podemos, nos ponemos a leer, por ejemplo.
Pues bien, todo ésto viene porque, nuestro hij@, cuando le ocurre algún ejemplo anterior, sin nuestra ayuda, no puede realizarla.
* sí, se despierta tras dormir toda la noche, se quiere levantar. Nosotros por nuestra comodidad, le decimos alguna cosita cariñosa, y lo dejamos un rato más en la cama. Pero, ellos dicen “no mami ó papi, me quiero levantar”…claro, llora ó se queja, hasta que lo cogemos
* sí, está jugando en el parque de juegos en casa, ó en una mantita con sus juguetes, tras una media de 30′, comienza a aburrirse. Necesita cambiar de actividad, pero a no ser que sea un niñ@ ya de 3 añitos en adelante, que sabe lo que quiere más o menos, a un bebé de 3-12 meses, le tenemos que intentar ayudar a entretenerse.
* Cuando ya empiezan a diferenciar colores, sonidos, reconocer caras, etc. a los bebés, les
encanta observarlo todo. Hay que tratar de entender, que su perspectiva desde el carrichoche, el suelo, ó cualquier otro lugar, no es el mismo. Y les gusta ir cambiando. Ahora sentado, ahora brazos, ahora de pie, ahora con papi, ahora con los abuelos, ahora en el carricoche de paseo…¡mamá, no quiero ir tumbado en el carricoche, quiero ir sentado recto!….seguro si pudiesen hablar, nos dirían alguna cosa parecida cuando nos empeñamos en sentarlos como nosotros queremos, no como les gustaría a ellos.
* Les gusta que les digan palabras cariñosas. Mi hijo, se deshace en sonrisas, cuando nos ve. A su padre y a mí. Pero, a sus abuelos cuando los vé, a sus primos, a cualquier persona, que le diga alguna palabra o frase cariñosa. En un libro, leí “aunque le digas “¡pero qué feo eres!, si se lo dices de forma dulce, él bebé reirá. Si le dices “¡qué guapo eres!, pero gritándole o de forma brusca, seguro llorará o pondrá una carita de pena”, y es cierto. Lo he comprobado.
* Ellos también se cansan de ver por ejemplo los dibujos. A mi hijo, le ponermos sus dibujos (el oso traposo, baby first tv, los loonis), pero llega un momento, en que se cansa. Y entonces, empieza a quejarse. Tú insistes, le dejas otro rato más. El pobre sigue quejándose, y cada vez más fuerte. No se queja por quejarse, no quiere le cogas en brazos porque sí, o que juegues con él. Es que está cansado, o no le apetece ver los dibujos en ese momento. ¿por qué no?…es bebé, pero es personita. Y también, sabe lo que quiere en cada momento.
* Ésta parte, la de la comida, la llevo mal. Pero, escribiéndola, voy a tratar de entenderle. En verdad, a un bebé que jamás a comido nada, de pronto le empezamos a dar sólidos, ¿por qué le va a gustar todo?. Habrá que ir probando. Y es complicado. Luego hablaré del tema.
* Cuando nuestro pequeño, se despierta de madrugada. Protesta, le ponemos el chupete, e intentamos que se duerma. Son las 3 de la madrugada. No quiere. Se ha desvelado, ¿qué hacemos entonces?. Poca cosa, cogerle, acunarle, lo de ponerte a jugar…no deberíamos. Debe eso sí entender, que no son horas de jugar, sino de estar tranquil@, y descansar.

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