Ayer por la noche, en la toma de las 21 horas, viendo que en brazos no cogía el sueño, decidí tumbarlos en el cesto, y cenar.

Sorprendentemente, con el chupete y la mantita pegada a su carita, se durmió él solito. Estuvo hasta las 00,30 horas, dice mi chico. Recuerdo, que durante dos semanas, está de vacaciones.

Lo de la mantita pegada a la cara, es cierto.

Me he dado cuenta, que cuando se queda dormido en brazos, esconde la carita bajo mi brazo, en plan avestruz (bajo la tierra). Es increíble. Se da la vuelta, y se esconde todo lo que puede y más. Además, se agita constantemente, se pone muy nervioso, patalea, lloriquea.

Le tengo que dar unas palmaditas en el culo, en plan “tranquilízate”, para que se calme. Pero, cuesta.