Siempre igual. Los niños son así, de pronto están de buen humor y contentos, que de pronto, ya sea por una pataleta o una manía, se vuelven cabezones y tratan de imponer su voluntad hasta limites insospechados. Te ponen al limite…
Diariamente lucho por no tener que de batirme entre el bien y el mal. Entre el angelito del lado derecho o el diablo del izquierdo. Da igual lo que haga. Que trate de guardar la calma o contar hasta diez o cien. Mi hijo, siempre va a tratar de salirse con la suya.
El caso es, que detras de ese genio, de ese querer imponer sus normas, esta el hecho de que pasados unos minutos (horas en ocasiones), apenas se acuerdan de nada. Sonríen y no recuerdan que a ti, te ha sacado de quicio, te has tenido que tomar medio litro de tila, y ha sacado de ti todo lo malo y peor, como si de una bruja se tratase. Eso, solo lo pasas TU!…
De ahí, que cuando te relajas y piensas en lo que ha ocurrido para pasar momentos tan conflictivos a nivel emocional, no sepas si culparte por no haber reaccionado a tiempo de forma diferente. O, pensar que has hecho mal, para que su caracter sea tan agresivo emocionalmente.
Ese sentimiento no varia. Ese sentido de culpabilidad por pegarle un cachete al culo, por gritarle, por castigarle…eso…eso, persiste en nuestra conciencia. En la mía, incluso días. Días en los que me siento abatida y hecha un mar de dudas.
Esos días no pienso mas, que en, cambiar.
Cambiar mi forma de ser, de expresarme, de sentir…Mi hijo no va a cambiar, de momento con tres años que va a cumplir, lo unico que va a cambiar van a ser sus rabietas. Estas, irán a mas o quizá a menos…eso espero, porque si no, de medio litro de tila, pasare a litro y medio…!!!!!
No se han encontrado comentarios