¡Madre mía!, ya tiene un mes.
Y, ya pesa 1,575 kilos. Hoy, he recibido la visita de mis parientes lejanos. Han venido del pueblo, dos tías mías, con sus respectivos maridos e hijos y nueras…en fin, nos hemos juntado casi 20 personas. Le han traído muchos regalos. Es bueno, que la familia quiera conocer a tu hijo. Es bueno recibir visitas y que te demuestren el cariño, pero, he de reconocer, que también es cansado.
Durante mi estancia en el hospital, mi chico, no se despegó de mí en una semana que estuve (contando desde mi ingreso un domingo 19 de diciembre de 2011, hasta mi salida el 24 de diciembre de 2011) ingresada. Fue paciente, cariñoso y atento. Durmió a mi lado cada noche de cada día que estuve allí.
Mi madre, le insistía que se fuera a casa, pero él, no lo hizo. Tan sólo se marchaba a comer, y en dos ocasiones se quedó conmigo, y a cambiarse de ropa.
Fue mi gran apoyo. Y sinceramente, estaba deseando que llegara cuando se marchaba, y que se marchara todo el mundo cuando él llegaba.
Luego en casa, los dos sólos, nos hemos desenvuelto perfectamente sin la ayuda de nadie. Ni de mi madre que insistía en venir a casa las primeras semanas a ayudarme, ni de nadie.
No somos egoístas, pero tenía claro desde el principio, que quería cuidar con ayuda de mi chico de mi hijo. Sólo los dos. Además, tu pareja si trabaja tiene 15 días de baja paternal. Puede, que no todo el mundo tenga la misma suerte, pero en mi caso, con mi chico la tuve. Fue genial, los dos sólos cuidando día a día de mi hijo. Sin que nadie te diga lo que está bien o mal. Equivocándote, pero tomando luego la decisión más acertada junto a tu pareja.
En fin, que está muy bien, saber que tienes ayuda familiar, pero lo mejor, es darte cuenta, que cuando estás a solas con tu hijo, sales a pasear tranquilamente con él, y nadie te dice lo que tienes que hacer, te sientes reconfortada, aliviada.
No se han encontrado comentarios