Comienza la nueva fase de los niños. Un, no entendido por todos período de adaptación que la Consellería de Educación, considera necesario. Sumando a ésto, un verdadero suplicio para padres que deben encontrar la manera de conciliar casi dos semanas de horarios descompensados, a su jornada laboral, buscando para ello la ayuda de los abuelos o familiares cercanos…ó solicitando a su empresa, vacaciones que podrían aprovechar para otros momentos…Es un período de lloros, y súplicas en la puerta del colegio «no quiero entrar», y una constante incertidumbre para los padres, el no saber si estarán llorando o sonriendo durante toda la mañana.

Tras pasar ya éste período, y, llevar mi hijo en el colegio ya 5 meses, voy a relatar cómo fue su período de ADAPTACIÓN escolar durante 11 días.

Comenzamos un LUNES 9 DE SEPTIEMBRE de 9.30 – 10.30 de la mañana: éste día, los padres, por segundo año consencutivo (pues con mi hijo mayor, no fue así), vamos con ellos, y podemos entrar a clase. Mi hijo claro, feliz de que su mamá esté allí.

MARTES 10 DE SEPTIEMBRE de 9 – 10 de la mañana: se queda llorando. Piensa que mamá hoy también se va a quedar a jugar con él. De hecho, ya en casa desde las 6.15 horas levantado, me decía que si hoy mamá, también iba a entrar a clase. Le intenté explicar que no, pero sólo quería quedarse en casa, y por la calle, tuve que llevarle en brazos todo el camino. En la puerta, llorando lo dejé. La profesora me dice que ha estado llorando la hora entera, y no ha querido despegarse de su lado.

MIÉRCOLES 11 Y JUEVES 12, hay amenaza de gota fría y se suspenden las clases. Los horarios hubiesen sido de 12 – 13 horas.

VIERNES 13 DE SEPTIEMBRE de 10 – 12 horas, también informan de suspensión de clases por la gota fría.

LUNES 16 DE SEPTIEMBRE de 10 – 12 de la mañana: tras tres días sin clase, y un fin de semana de por medio, el lunes se despierta y dice que no quiere ir al colegio. Lo llevo todo el camino en brazos. Se queda llorando mucho, aunque coge su cartera y entra caminando sin mirar atrás. A la salida, está contento, y me dice que no ha llorado, que ha hecho pipí, y almorzado todo.

MARTES 17 DE SEPTIEMBRE de 10 – 12 de la mañana: Se queda llorando. Ya en casa me decía que sólo iba si yo me quedaba con él. Por el camino al colegio muy serio, de mi mano y a brazos. Cómo su hermano mayor entra a las 9, pues me tocó esperarme en el parque hasta las 10. Todavía peor. Entrando por la puerta empezó a llorar cada vez más. A la salida, contento. Fuimos al parque nuevamente hasta la 13 que salía el mayor. Estuvimos con dos amiguitos.

MIÉRCOLES 18 DE SEPTIEMBRE de 9 – 12 de la mañana: primer día que entra cómo todos a las 9. En casa se queja un poco, dice que NO, que sólo conmigo. Pero luego, se pone su mochila, y me sorprende llendo por la calle andando, y contento. Se queda feliz, no llora. Lo veo entrar contento.

JUEVES 19 DE SEPTIEMBRE de 9 – 12 de la mañana: Se levanta diciendo que no quiere ir al colegio, pero al menos, ya no llora. Se viste, no protesta. Coge su mochila, y va contento por la calle. Al llegar a la puerta, dice si primero va su hermano y luego él, en referencia a los días anteriores. Entonces dice que no quiere entrar. Lo tengo que acompañar hasta la puerta de la clase. Sin embargo, sale contento, y me dice que se ha portado bien.

VIERNES 20 DE SEPTIEMBRE de 9 – 12 de la mañana: se levanta contento, y por el camino va contento. Sale feliz y dice que se ha portado bien.

LUNES 23 DE SEPTIEMBRE de 9- 13 de la mañana (primer día completo, horario de verano todavía): se levanta pronto, y va contento por el camino. Entra solito, sin llorar. Sale feliz.

Finaliza el periodo de adaptación. Realmente éstos días, ha jugado mucho, y realmente ha sido de conocer las tutoras a los nenes. Veamos cómo prosigue.