Ésta es, la pregunta que desde hace unos meses me realizo.

Mi peque va a cumplir en un mes y medio, tres añitos. Y, yo me cuestiono si es o no momento para tener otro bebé.

Los pros:

– mi peque tendrá una buena edad para entender que llega un hermanit@.

– al principio no, pero luego jugará con su hermanit@.

– será más autónomo, quizá ya como definitivamente solito, y se le enseñará a vestirse.

– se puede durante unos meses quedar en el comedor.

Los contras:

– un piso sin ascensor y demasiado pequeño.

– cada día sería levantar a dos pequeños, a uno vestirlo y darle el desayuno, mientras que el bebé, sería adaptarlo a la rutina del mayor. Bajar escaleras, recuerdo que no tengo ascensor : con un peque en brazos y otro de la mano. Coge carricoche,. Ve al cole, deja al mayor, y vuelta a casa. Supuestamente, sería volver a recoger al mayor a las 12.30, comer y volver a llevarlo a las 15.00h. He aquí, mi dilema de dejarle o no al comedor.

Sería tipo chiste, pero una realidad que viven muchas madres:

Humor-Vuelta-al-cole-de-e-Faro-3

 

– mis padres están mayores y la independencia de mi pareja y mía nos hace reacios a solicitar ayuda que pueda entorpecer nuestra educación.

– el trabajo, es poco adaptable. A pesar de que mi turno de tarde, y poder solicitar jornada reducida, mi empresa no se lo tomaría nada bien. Mi marido, trabaja de mañana, pero tiene trabajo también en casa por la tarde. Ahora que el peque es más autónomo, tener otro bebé, supondría que tendría que dejar a un lado un trabajo desde casa que le encanta y le reporta beneficio económico.

– plantearme dejar mi trabajo. Se me ha pasado por la cabeza, pero no lo haré. Una aportación económica de dos personas, es realmente importante. El trabajo, ahora mismo, no está para desperdiciarlo. Quiero seguir con mi trabajo, pero también quiero realizarme como persona. Ser madre, me supuso un cambio. Me sentí y me siento realizada cuando cada mañana veo a mi peque, y que me necesita.

 

Todo ésto y mucho más, me hace cuestionarme mi papel de madre nuevamente.

No querría que mi hijo, fuera único. Querría darle un hermanito, ésto supondría:

– la vuelta de pañales y biberones

-levantarme cada tres horas

-vuelta de cunas y moisés

-lloros y posibles cólicos

-noches en vela (que se multiplicarían por dos, al tener que levantarme temprano para llevar al mayor al colegio. En éste caso, daría igual si has dormido una, dos o ocho horas, la rutina matinal de lunes a viernes, sería la misma).

Luego, veo a otras mamás llevando al cole a sus peques de una mano, y empujando un carro con la otra.

 

¿Qué haré? …