19 MESES- CÓMO HA CAMBIADO
Comida……
He conseguido, que sobre las 13h, se coma su potito (digan lo que digan los pediatras, mi hijo no está desnutrido, será entonces que los potitos alimentan), y un petit.
Recuerdo cuando con seis meses empecé a darle las papillas hechas por mí, y no había manera. Menudos lloros, y pataletas. Más de un día se quedó sin comer. Al final, optaba por el biberón, al menos para que tuviese algo en el estómago.
Fue entonces, con ocho meses, y de camping, cuando me sorprendió comiéndose un potito entero. A partir de aquí, todo fenomenal. Salvo, algún día, que no se lo acaba, ó que dice «noooo» y es no, el resto de días, he establecido su rutina a las 13 horas, después de ir a pasear un rato, y es genial.
Meriendas….
Horrible, sigue siendo lo peor. Tras aquellas papillas de fruntas que tan bien se comía, pasó a no quererlas, y ahora, salvo algún bollito, magdalena, galletas de chocolate, cereales con petit….todo ésto, de vez en cuando, y a veces ni ésto se come, se pasa la tarde bebiendo agua, ó un zumo. En ocasiones, con una sóla galleta, ó con dos trozos de magdalena. ¡Increíble!…
Ahora, dale patatas fritas del Burger, nuggets del Mc Donalds, que le chiflan…
Cena….
NO existen. Es el biberón, sobre las 21,30-22,00, y punto. Algún día, cuela una salchicha, ó hamburguesa. También alguna loncha de chopped ó mortadela. Pero no le des queso, ó pan con tomate, ni con nada…lo coge, saca la lenguecilla, lo chupa, y …-eso sí- te lo devuelve con la mano. No lo tira ni escupe….al menos, es educado.
Fruta…..
no sabe lo que es…ni quiere saberlo. He intentado, plátano, bien durante un tiempo, ahora en contadas ocasiones. El melón, lo tiró. La manzana, pera, nada de nada…
Dibujos….
Mickey, La casa de Mickey, Mickey Mouse…a todas horas…se sabe la canción…
«Es la casa de Mickey Mouse…
entra y te divertiras…»
-aquí, se pone de pie, y empieza a bailar dando vueltas y pataleando-
Luego dice Mickey «misca, musca…Mickey Mouse», y mi bebé dice «isca, isca, isca (misca)»…me parto de risa…
Cuando dicen «tudels» (herramientas en inglés), mi hijo dice «udel»…no le entendía, y me dice su padre «tudels mamá»…»¡hombre, claro!, ¡si es que no me entero!»
Por la mañana, no hay más dibujos que Mickey, intento Pepa Pig, y puede pasar un día, pero más…no. Intento Dino Tren, Pocoyo, Los lunnis, …nada. Menos mal, que existe internet…
Ya, ha pasado a la historia, los dibujos de las canciones del Traposo, ó el Mamemó, que sólo le gusta para dormirse la siesta a medio día.
Recuerdo, cuando empezamos a ponerle dibus. Con cuatro meses, le poníamos Bebé Aventuras, y se quedaba durante los 20′ que duraba, embobado…fue entonces, cuando empezamos a ponerle también la tablet, y parecía un miniordenador…tenemos fotos, y está muy gracioso.
Y, no olvidemos, cómo coges el mando a distancia de la televisión, nos lo das, y así, nos haces saber, que no quieres ver los dibus que tienes en la tele.
Ahora, el «noooooo», también está a la orden del día. Pero, lo del mando es la caña.
Entonces, estaba sentado en su hamaca, y de los balanceos que se daba, no hacía falta que le meciéramos.
Luego, le pasamos a la silleta. Pero, dónde le gusta ponerse, es, de rodillas sobre la silla, pegado a la televisión, la toca, y la pone sucia de huellas…ó, tumbado en el sofá…es un hombrecillo cuando lo veo así.
La siesta….
Se sienta en su silleta, y me señala la televisión, para que le ponga sus dibujos «Mamemó», y al cabo de – suelen ser- 20′ se queda frito. A veces antes. Suele ser, sobre las 14 horas. Y és, él mismo quién se sienta para decirme, «mami, tengo sueño»…
Pasó a la historia, dormirlo en brazos, acunándolo, cantándole. Un día, su padre cogió, y lo sentó en la silla, cómo con él no quiere dormirse, la única manera era sentándolo y meciéndolo. Así que, decidí intentarlo, al menos con las siestas. Y, así lo hago desde hace casi, un año.
También, hago memoria, y muchas siestas, no quería dormirse, y teníamos que ponerle los dibus. Los veía acostado desde la cuna, y al final, caía rendido. Cómo costaba dormirle entonces.
Tu rutina ahora, sino vuelve a cambiar, es comer, jugar una hora ó así, y sentarte para dormirte.
La noche….
Tras su bibe, hace ya tres -cuatro meses, que me empuja cuando quiere irse a dormir. Es sobre las 23,00 horas por regla general. Ya cansado de jugar, se restrega los ojillos, y al final, me coge, me empuja, y se acerca a su padre, para darle un beso de buenas noches (pone la carita, pero, es un gesto que en un bebé de 19 meses, creo impensable que lo haga, sin decirle nada). Lo acuesto, da unas cuantas vueltas, pero ha pasado de mover incansablemente las piernas, y no parar de moverse. A dar unas cuantas vueltas, y agarrarse a su perrito, para dormirse.
Eso sí, estoy al lado, contándole un cuento. Le hablo para que se calme. Y, al final, se duerme.
¡Ufff!, cuando estábamos durante casi una hora, y no se dormía, cuando se despertaba a las 3 y estabas hasta las 5 despierto, con los dibus. Eso sí, sin llorar.
Cuando, te despertabas cada tres horas para tu bibe.
No recuerdo malas noches, ni largas noches, recuerdo sus noches.
Cuando, le dejamos llorar durante casi una hora siguiendo el método Stirvill, y no funcionó…¡qué mal rato pasamos!…
Luego le pasamos a la cama, con un año y un mes. Y, fenomenal.
Ya, con cinco meses, dormía en la habitación, sólo. Nunca, ha notado el cambio. Se ha adaptado fenomenal.
Juegos….
le encanta desde muy pequeño jugar con los coches. En fin, supongo que como chicote que es. También es verdad, que le podían gustar los trenes, o aviones…animales…pero, le gustan los coches. Tiene unos cuantos, y los reparte por el comedor como si de adornos de la casa se tratasen. Los lleva de la mesa al sofá, del sofá a la mesa, luego al mueble del comedor, luego a la mesa grande, y así sucesivamente. Cuando intenta colocar algún coche, y no puede, coge un cabreo de impresión…
Le gusta colocarlos en fila, uno tras otro. Los empuja hacia delante y hacia detrás, sucesivamente.
Y así, puede estar durante más de media hora jugando, sin cansarse.
Y esconderlos…, le encanta esconder las cosas detrás de cojines, marcos de fotos, o incluso detrás nuestro. Cualquier objeto, le encanta arrastrarlo, colocarlos en fila o uno al lado del otro, y «esconderlos». Es graciosos verlo jugar.
Otras veces, se tumba en el sofá, con un coche, y lo mueve hacia delante o hacia detrás, mientras observa como se mueven y giran las ruedas.
Es cierto, que también hemos pasado por abrir los armarios para jugar con los tuppers, ó sacar todos los botes de conserva, ó sacar los botes de champú, etc y dejarlos dentro del lavabo…
Todo ésto, ha pasado. Sólo de vez en cuando, si estamos en el baño su padre o yo, se acuerda, y abre algún armario. Pero, ya no saca todos los botes como antes, quizá alguno, y enseguida se cansa.
De hecho, el otro día, me sorprendió, guardándolos nuevamente. Me quedé alucinada. No le dije nada, simplemente, le vi sacarlos, y acto seguido, guardarlos.
Los libros también le gustan mucho. Le encantan los libros de animales, tenemos tres. Dos de ellos con sonidos, le gustan mucho. Son libros que esconden animales u objetos tras pestañas que el pequeño puede abrir y descubrir.
Palabras…
Repite como un lorito, todo aquello que le enseñamos.
Reconoce a personas allegadas, pero sobre todo, animales u objetos.
Perro, gato, caballo, vaca, oveja, elefante, león, pájaro, peces…eso sí, todo acabado en «ito»…¡que para entenderle…!.
En el parque, «gán»–tobogán, «ito»—palito, «jarito»—pajarito.
«Aba»—agua.
«pete»—chupete. Ésto sí lo reconoce. Hasta hace poco, sólo señalaba. Pero, de pronto, empezó a llamarlo. Tiene dos, y la manía, de ir cambiándoselos cuando le apetece o se aburre del que lleva.
De pronto, se levanta de dormir, señala el chupete, y se quita el que lleva. ¡Vamos, se cabrea y todo si no se lo cambio!!!!.
Sabe dónde tiene los ojos, boca, nariz, orejas y el ombligo.
Y, los «ales» (animales), es exagerado. Si nos ve en la mano el móvil (sobretodo a su padre), o la tablet, o si ve la tablet sobre la mesa, la señala, o incluso la coge y nos la trae, para que le pongamos los animales. Son juegos táctiles, dónde puede jugar a hacer parejas de animales, ó escuchar los sonidos, junto a las imágenes de los animales. En verdad, aprende mucho con ésto.
Me hace mucha gracia ahora. Avanzan a pasos agigantados.
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