Parece increíble, pero ya hemos llegado al medio año del bebé.
Es la 4ª visita al pediatra. Le pusieron 3 vacunas pinchadas en el muslo, y una oral. Empezó a hacerle reacción hacia las 21 de la noche, le empezó a subir la fiebre 37.8-38.6, se despertó esa noche unas 3 veces en intervalos de una hora, hasta que finalmente se durmió. Sólo se quedaba tranquilo acurrucado en mi pecho. Es lo que tiene las vacunas, pueden hacer reacción, o puede que ni el pequeño se entere de que algo extraño, ha entrado en su cuerpo.
COMIDA
Estamos en la fase de adaptación de las papillas. La fruta no la quiere ni probar casi ya, y sólo llevamos 2 meses!!.
Tenemos que seguir con la verdura, y tras un mes de intentos, no hay quién le acerque la cuchara.
Lo que sí, he empezado a darle son potitos de frutas. Hay mucha variedad, y he optado por ir probando diferentes marcas, y ver cuál le gusta más.
HABILIDADES
Sentado en el suelo se mantiene bastante erguido. De vez en cuándo quiere ir a por algo, y se va hacia los lados. Pero se estira hacia delante para intentar agarrar juguetes.
Agarra muy bien los juguetes, quiere cogerlo todo, lo mira todo con mucha atención. Juega con su chupete y le da golpes a la mesa con él.
Reconoce las caras, y ya llora cuándo una persona ajena a mí o su padre lo coge en brazos.
Empieza a balbucear cada vez más. Y sigue diciendo «mamá» ó «papá»…
SUEÑO
El mes pasado, lo pasamos de la minicuna a la cuna (en nuestro caso, una cuna de viaje).
Sigue durmiendo bastante regular, pero ésta vez de suele despertar a las 4.30 y no se duerme hasta las 7. Fatal.
Ahora ha cogido una rutina, y me deja echa polvo. Se duerme con el biberón sobre las 22 horas. A los 45´se despierta y llora hasta que le cogemos. Se duerme nuevamente, y a los 30´ otra vez, despierto. Le cojo, pero se queja, se mueve constantemente. Le dejo en la cuna, y vuelve a llorar. Lora y llora con rabia. Le llevo un osito, de momento, no suele tener ningún muñeco favorito, y cantándole, y cogido al osito, finalmente queda dormido.
BAÑO
En la bañera- cambiador, ya no cabe bien. Además, ahora le ha dado por chapotear en el agua, y me lo pone todo perdido. Mi casa, es pequeña (aunque acogedora), y nos tenemos que organizar para que coja todo ordenadamente.
Así que, como no tenemos bañera grande, si no ducha, y a los niños siempre de pequeños les gusta jugar durante un rato en el agua, decidimos comprarle el barreño.
De hecho, antiguamente, así bañaban a nuestros padres.
Está bien. Es gracioso, y a mi hijo le gusta. 
Observación:
Ya no le hago masajes antes del baño, ni los ejercicios. Es imposible, ya el mes pasado no quería estar tumbado en el cambiador. Se mueve constantemente, protesta, y, ya no hay manera de entretenerle. Además, las piernas las pone rígidas, de modo que se hace imposible cualquier movimiento. De todos modos, los ejercicios eran de fortalecimiento, y fuerte, está.
Natación para neonatos:
Me decidí a apuntar a mi hijo a natación. Dicha natación la imparten en el polideportivo de mi pueblo, con lo cuál es más económico que en cualquier gimnasio, claro. Son 15 días de duración, y es de 0 a 18 meses, y la mamá o el papá entran con el niñ@. Es divertido. Pero también es verdad, que el pequeño puede no estar a gusto en el agua, y estar llorando, lo que te causa malestar, pensando si es o no lo adecuado.
Mi experiencia es corta. Puesto que a los 5 días se puso enfermo con fiebre, y resulta que tenía otitis, con lo cuál, tuvimos que causar baja. Ya no sólo por finalizar el antibiótico, que era 1 semana…y ya, ni falta que hacía volver, si no, porque la causa fue la entrada de agua en el oído.
De todos modos, he de decir, que esos días, los disfruté, aunque mi pequeño no tanto, le entraba o sueño, o lloriqueaba. Pero, si podéis, hacerlo.

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