Este dia, decidí comenzar a escribir mi diario. Lo decidí porque soy una persona con una capacidad de retención bastante a corto  plazo. No es que tire piedras sobre mi tejado, pero he de reconocer, que me apenaba el hecho de pasado un tiempo no recordara cuando fue la primera  vez que dijo »’mamá»,  que le salió un diente, que comió su primera papilla salada, la primera vez que fue a la playa, aquel día que se mantuvo erguido… a voz de pronto, parecen cosas que se puedan recordar, pero os aseguro que a la larga todo se olvida, y yo, no quiero olvidarlo, porque esta experiencia de ser madre, la voy a vivir una sola vez, y quiero que el día de mañana, mi hijo sepa como fue su niñez… junto por supuesto, videos y fotos  (sólo que esta vez, una imagen no vale mas que mil palabras).

Empecé a escribir  este dia como otro cualquiera, sólo que antes, me fue imposible, entre fiestas navideñas (bueno, que las pasamos en casita mi pareja, mi hijo y yo), la recuperación, el hacerme con el peque, etc. pues no encuentras el momento.

Tras mi salida del hospital, tenía claro, que iba a darle el pecho a mi hijo, clarísimo… el que no lo tenía tan claro, era mi cuerpo. Ya desde el minuto uno la matrona, en la sala de recuperación, te pone al bebe, en el pecho, esto en un acto natural, comienzan a succionar. Mi hijo, se agarró muy bien al pecho, y me encantaba verlo mamar… pensar, que es algo que solamente las mujeres tenemos el don; un don que nos ha dado la naturaleza, pero un don… Tristemente, mi don sólo duró 15 días. Ya en el hospital, mi peque demandaba  leche a todas horas, las matronas decían, » hay que alimentarlo a demanda»… sí claro, pero luego en mi casa, la demanda era, sentarme con él, a las cuatro de la tarde, y a las ocho, todavía lo tenía enganchado, y si lo soltaba porque se quedaba durmiendo, pensando ya estaba saciado, volvía a llorar…

En el hospital, en la revisión que le realizan al bebé, justo el mismo día antes de salir,  me perdió mucho peso, y ese día, me dieron ya un pequeño biberón (que por supuesto guardo) para alimentarlo. No os imagináis como  se lo bebió, ¡se quedó en la gloria!…De hecho, durante la estancia en el hospital, tan sólo entran a realizarle una revisión al bebé, el primer día tras su nacimiento, luego, ya el último día.

Pienso, que si hubiesen entrado algún día antes, hubiesen detectado que el bebé había perdido peso porque mi leche no le alimentaba lo suficiente.

El caso es, que salí del hospital un 24 de Diciembre (Nochebuena), al medio día. Salí un alegre, pero triste. Las navidades las había imaginado de otra manera, aunque finalmente fueron unas Navidades perfectas con mi bebé, ¡que más podía pedir!…Éste día, lo primero fue comprar leche de fórmula en la farmacia para darle al peque cada 3 horas como nos dijeron, tenía que coger peso. Al día siguiente era Navidad, pero nosotros teníamos que acudir a la revisión.

Y ésta fue bien. Mi hijo, había cogido peso suficiente. Me dijeron, sigue primero con el pecho, luego la leche de fórmula…

Un día, hablando con una tia mia, me comentó que mi leche no le estaba alimentando, pero porque seguramente, apenas salia leche de mi pecho. Desesperada ya, porque no podia ni levantarme sin que llorara pidiéndo mamar,decidí esa misma tarde, dejar de dale el pecho. Quiza penséis, que debia haber consultado a la matrona, pero, entre que eran fiestas y me pilló fin de semana, mi decisión fue firme.

Esa noche fue horrible.

Conseguimos calmar al pequeño, y que no demandara dormirse en el pecho, que a fin de cuentas era lo que hacía, cansado ya de succionar y no sacar suficiente leche para quedarse saciado.

Al día siguiente, era la noche de Reyes…tenía un dolor increíble de pecho. Al no darle de mamar, la poca leche que tenía me había subido. Pasé una noche horrible sacándome leche, pero es que ese día y noche de Reyes fue aún peor. Por eso, acabada la cena de Reyes, fuimos a una farmacia de guardia y mi pareja, pidió las pastillas que te cortan la leche….La farmacéutica se negaba, pero le rogamos por favor nos las diera, que estaba fatal…»si le da fiebre o cualquier síntoma raro, ir a urgencias»….por supuesto.

No hizo falta. Son unas pastillas tan pequeñas como la cabeza casi de un alfiler. Son dos, te tomas la mitad de una pastilla por la noche y la otra a las 12 horas. La otra igual.

¡¡¡¡Fue horrible….!!!!