Septiembre, comenzamos un nuevo curso. A veces no me lo creo. Ya son 5 años, y todavía recuerdo el primer día en infantil.

Ahora la que tengo miedo soy yo. Miedo a no saber cómo va a afrontar el nuevo curso, no es que haya muchos cambios, pero imagino que, alguno en cuánto a estudio y aprendizaje sí habrá. Ya no va con los mismos compañeros, unos sí, y otros no. Es un nuevo patio (el de los mayores). Pero vaya, seguramente que los padres, sufrimos más que ellos.

Desde el primer día de infantil, la verdad es que mi hijo me lo ha puesto muy fácil. Apenas lloró un día, y el resto, salvo contados días, siempre ha ido contento a clase. Todavía, eso sí, llevamos un peluche hasta la puerta del colegio. Vamos como siempre imaginando que somos ése personaje, e inventamos cada día una historia diferente, que en ocasiones seguimos tras la comida en casa.

Es un buen niño, pero sigue con muchas «manías», ó quizá podríamos llamarles «miedos». Ahora no quiere acostarse por las noches. El verano, hace que los horarios cambien, y desde agosto parece que la noche le asusta: «no sé por qué existe la noche», «no quiero dormir», «los oídos me hacen ruido si me tumbo»…A las 22 todavía está despierto en la cama, y a veces son las 3.30 de la madrugada y no quiere dormir más. Lo intento calmar, y recostarme a su lado, pero es complicado cuándo su cabeza difiere tanto con la mía. El caso es, que desde agosto, no hay día que no se despierte y venga a nuestra habitación. Quiere acostarse con nosotros, pero yo, no estoy de acuerdo. No lo he hecho ni de pequeños, no voy a dejar que ahora, se acostumbre a ello. Me levanto, y lo acompaño a su cama. El problema es, que tarda en dormirse, al día siguiente hay colegio, y además, muchas veces, a las dos horas, vuelve a despertarse. Supongo que será una fase, pero…

Salir de casa es un suplicio para él. Prefiere estar en el sofá, sentado viendo los dibujos, ó pintando. Jugando a los peluches, eso sí, conmigo. Salir a la calle, tiene que ser con «alguien» cómo dice él. «¿con quién vamos?»¿viene alguien más?»no quiero salir». Es imposible salir sólo al parque por ejemplo, a jugar simplemente en los columpios, y no imaginar algún juego con tus personajes, y siempre yo, al lado.

A veces le entiendo. Su actitud y forma de ser está formada. Es un niño tranquilo, muy cuadriculado, necesita siempre un apoyo, es «algo dependiente», y todo ésto le puede causar ciertos altibajos en su personalidad sino intentamos comprenderle. Pero, hay ocasiones, en las que a pesar de todo ésto, la comprensión no es suficiente. Si por mi hijo fuese, estaría en casa metido sin salir, y además, a veces, incluso parece que está inmerso en sus pensamientos, y no te escucha. Le repito muchas veces las mismas cosas, y al final, levanto algo la voz, y ya, se piensa que le estamos gritando. No soporta los gritos.

«lávate los dientes»- pero mi hijo absorto, me repite que «ahora»…, no me escucha. Lo repito tres veces, y finalmente su padre se enfada y le dice: «¿deberías cambiar, escuchar más, y hacer caso a la primera». «No puedo cambiar- nos dice-yo soy así, y no me podéis cambiar». Lo dice llorando. «Tu actitud, hijo»- le digo con voz sosegada- . «Es lo mismo, no voy a cambiar». Y siguió llorando.

Entonces, me di cuenta, que parecía yo, cuándo mi madre, quería que fuese diferente y yo lloraba porque me imaginaba que no iban a querer tal cual era. Y jamás he sido una adolescente problemática. Ni de niña. Siempre he obedecido a mis padres. Y he entendido, las necesidades familiares que pasábamos. He visto cómo mis padres trabajaban de sol a sol, y jamás les he pedido nada.

Finalmente, le hice entender a mi hijo, que no queríamos que cambiase su personalidad, sólo que intentase mejorar ciertos comportamientos. Pero, parece que no lo entiende. No hay fluidez en la comunicación. Y me siento frustrada. ¿Sabéis qué me respondió?…»Pero, puedo jugar a la consola???»-Mientras yo pensaba que estaba triste pensando que no le entendíamos, él sólo se imaginaba castigado sin jugar a sus juegos de consola.

¿Quizá la comunicación no existe ya en éste mundo?.