Vamos a por el segundo!!!…

Sí, estoy esperando mi segundo bebé. Estoy de dos meses, hoy 15 de Julio, hace dos meses exactos.
Todavía nadie lo sabe, bueno a excepción de mis padres y hermana. Nadie más. Creemos que todavía es pronto, aunque quizá éste fin de semana, se nos “escape”, si estamos todos juntos.

Me enteré del embarazo, en junio. Resulta que me compré la prueba de embarazo. La común. La de las dos rallitas. Toda emocionada, me levanté a las cinco de la mañana, era la primera orina del día. Quería dejarle el predictor sobre la cama a mi chico. Quería sorprenderle. Resulta que, a los tres minutos, tiene que dar positivo ó negativo. A mí ni una ni otra. Me dió error. Me entristecí. Volví a la cama, y cuando me desperté otra vez, a las siete, decidí volver a intentarlo.
No creo sea lo correcto, pero pensé, “no habré orinado correctamente sobre el predictor, y ha dado error”. Volví a orinar, lo tapé, y me marché. Volví al rato, y resulta que ésta vez, estaban señaladas las dos rallitas, en rosa fuerte. ¿Qué hago?- pensé.

Ahora sí, se lo dije a mi chico, me dijo que esperase unos días, y volviese a por otra prueba. Eso hice. A la semana, fui a la farmacia, expliqué el caso, y me dio otro predictor (gratis). Ésta vez, me dio igual la hora. Esperé a medio día, y cogí esta vez, un vaso, lo estirilizé, y eché pipí dentro. Esta vez, puse el predictor, y no tardó ni tres minutos…ahí estaban las dos rallitas rosas. Ésta vez, sí!!!.

Qué pasó después. Al día siguiente de enterarme 22 de Junio 2015, manché. Fue marrón oscuro, y como si fuese el final de la menstruación. Esta vez, no me asusté. No fui corriendo a urgencias. Esperé, porque el 3 de Julio, tenía cita con el ginecólogo (era una cita anterior a enterarme que estaba embarazada). La matrona, me recomendó lo mismo.

He pasado manchando poco, pero de forma continuada desde ése 23 de Junio, ¡qué calvario!…fui al ginecólogo, me dijo que era normal. En verdad, era un flujo con manchas marrones. La implantación que se llama. Si hubiese sido manchado rojo, no me lo pienso ni medio segundo. Me hico la eco, pero era tan pequeño, que apenas se veía nada. Siguiente cita, para el 15/07.

Hoy he ido a esa cita, ahora sí lo he visto. Moviéndose, y el corazón latiendo con fuerza…qué pasada!.
El caso es, que estoy feliz, pero de momento, no puedo expresarlo físicamente ni emocionalmente.
Me siento decaída y bastante cansada. Tengo náuseas a diario y casi todo el día. Me tomo pastillas, pero unos días bien, y otros no quiero ni verme.
A mi peque de tres años, lo tengo un poco “abandonado”. Acostumbrado a que juegue con él, ahora no tengo animos para pensar en juegos ó entretenerle, como hacía antes. Espero, empezar en un mes más menos, a sentirme mucho mejor. A poder, realizar mi labor de madre, porque ahora, con lo que yo soy, no tengo ganas ni de limpiar, ni de arreglarme, ni de vestirme, ni peinarme. Me ducho, y “out”.
Éste mes, de hecho, hemos apuntado a mi peque a una escuela de verano. Se lo pasa bomba, pero, años anteriores, era yo, quién planeaba el verano. No lo hemos pasado mal. Éste, está siendo pesado, largo y bochornoso. Quiero qué pase el verano…YA!!!!!!.

De momento, no voy a mentir, no estoy disfrutando del embarazo. Quiero, estar al 100%, y comenzar a disfrutarlo y ver que puedo valerme y valer a los demás. A mi chico, lo tengo al lado, pero de lejos. No podía ni acercarse a besarme, porque todo me daba náuseas. Los oleres, los que sean, no puedo con ellos. En fin, que lo estoy llevando regularmente.

Tengo dos familiares embarazadas, pues ninguna tiene náuseas. Llevan el embarazo como si nada. Será cuestión de paciencia. Espero, levantarme una mañana, y decir “hoy comienzo a disfrutar de mi embarazo”.
El parto, ya veremos…


He descubierto, que mi hijo se hace mayor. ¿Qué novedad?

Pues en verdad, para mi, es una maravillosa novedad. En pocos meses, no se si el colegio, o la madurez que van experimentando con la edad, mi hijo habla con lucidez de muchos temas, entiende lo que le dices, cuando le fines, se ríe con los dibujos y les responde, hay interacción. Antes, apenas podías entablar una mínima charla, ahora puedes preguntarle donde y que ha hecho y, claro está, si le apetece, te lo va a contar.

Cuando algo no quiere, también se establece el mal humor y el genio predominante a esta edad. Si es no, no intentes convencerle sin mas, hay que tratar de mediar, de buscar un entendimiento. Luego ya, hablaremos de las reglas. He visto, un avance positivo en cuanto a la relación con los demás niños. Puede que de vez en cuando, algún niño se le cruce mal en su camino y no haya manera de que se lleven bien, pero por lo general, ha encontrado sus amiguitos en el colé, y los ha llevado a su vida, y a su entorno. Ahora, ya podemos hablar de amigos. Y eso antes, era impensable.

En la comida, pocos cambios. Come poco y mal. Nada de cuchara, ni fruta apenas, ni bocadillos. No sabe lo que es merendar. Se niega. Desayuna, come y cena. Eso es todo. Tampoco es que pida, golosinas o patatas, no. Es que no pide nada.

Verano, época malvada para los niños. Lo hemos apuntado a una escuela de verano. Allí, se lo pasa bomba, juega e interactúa con profesoras nativas de ingles y otros niños. Se divierte bañándose en las piscinas, y yo al principio reacia, estoy feliz. Es lo mejor que hemos podido hacer.

En estos momentos mis circunstancias personales, me hacen estar baja de forma y de moral. Estoy embarazada, apenas dos meses. Pero, no puedo estar en plena forma. Tengo nauseas y malestar diario que me impedían ser la mama al 100% que mi peque necesitaba. Sin poder salir, con calor, sin playa o piscina…se avecinaba un verano muy triste. Al menos, este mes de julio, mi hijo se esta divirtiendo. Su padre, contribuye y muchos. Por las tardes, lo lleva al parque, donde queda con sus amiguitos, allí corre, salta, y se divierte. Los días pasan. El tiempo no vuelve atrás…

No me siento bien conmigo misma, porque la educación dmi hijo y su autoestimaautoestima es lo mas importante. Ahora apenas tengo ganas de jugar con el, o demostrar afecto. Me siento triste y sin fuerzas. No quiero ni peinarme, ni ducharme, ni vestirme o arreglarme. Me dan nauseas los olores, TODOS!!!!!. Dar un beso o sentir cerca el aliento…ya se, resulta penoso e increíble, pero es así, como me siento.

Se que pasara, y, la siguiente pregunta es, estaré a la altura de dos hijos?????


Besos NO!

¿Por qué tengo que dar besos, mamá?…
Seguro que ésto se pregunto mi hijo, cuando sus abuelos, ó algún otro familiar, se empeña en darle un beso cada vez que le ven. Sólo porque ellos se empeñan en que mi hijo tiene que dárselo.
Al principio, hasta yo misma, me extrañaba de su comportamiento. Antes, (y, cuando digo antes, digo excasos dos meses), a mi hijo, no le importaba que le dieran un beso, o inclusive besar él mismo. Pero, de pronto, un día ésto cambió, y decidió que con su autonomía de niño de 3 años, podía decidir a quién besar y a quién no. Ésta decisión, ha afectado a abuelos, tita, primos y demás familiares. Y, ha salvado a papi, y mami. Lo que ocurre, con ésto, es que los familiares, que no entienden éste hecho, insisten en que mi hijo ya no les quiere, que es un arisco, que se parece a sus padres (mi marido y yo misma, no somos demasiado besucones)…no estoy de acuerdo. Ahora no.

Mi hijo no es ni más ni menos cariñoso, simplemente, su actitud ha cambiado. Cada día que pasa, su personalidad evoluciona. Los adultos ya tenemos nuestra personalidad forjada, lo único que cambiamos es nuestra forma de actuar según que circunstancias, pero un niño de 3-4 años, está forjándosela a base de imponer su voluntad.

Él piensa “¿por qué te tengo que besar? Ahora no me apetece”, le da igual que tus sentimientos sean de tristeza o que no le entiendas. Ahora “no tengo ganas de besarte”, y debes respetar sus decisión.

Si no lo haces, si le chantageas, lo único que consigues es su rechazo.

Mi madre, que siempre alardea de que es a la única que da besos y juega con ella, se llevó un pequeño “chasco”, cuando fue a darle un beso a mi hijo, y le volvió la cara. “¿Eso le haces a la abuela?, ¿dónde se ha visto eso, que rechaces a la abuela, que no le des un beso?”…mi hijo, miraba hacia bajo, como diciendo, “no te entiendo Abu, pero no quiero darte ningún beso”. Como madre, me hace sentir, la situación, un poco desesperada, porque no sé qué hacer ni cómo mediar. Por otro lado, entiendo a mi hijo, y no le doy importancia. Que me gustaría que fuera un poco más cariñoso, quizá. Pero, también sé, que la fase de negación pasará.

Cuando me paro a pensar en la situación, me doy cuenta, que yo, no pido besos a mi hijo. Simplemente se los doy. Y, se los doy, cuando creo que son necesarios. No lo cogo y lo achucho en plan abuela de las antigüas (esas que nos cogían los carrillos y nos los reventaban a besos), no, simplemente, lo beso. Y él, me los recibe con cariño.

Hay que tener paciencia.
Y, entender que hay una personalidad que desarrollar.


Por qué a mi no?

Esta pregunta dicha de otra forma mas negativa, es la que siempre nos hacemos cuando una desgracia se cierne sobre nosotros. En este caso, en mi caso, ha sido sobre mi hermana.

Si bien es verdad que estoy muy positiva con respecto a su enfermedad, hay dias que me vengo abajo. Nunca pienso, qué ha podido hacer mal, o por qué a ella, ya que por desgracia, hay cientos de mujeres en su misma situacion. Mujeres, y hombres por supuesto.

Hace unos dos meses, una tarde. Sabia que tenia una prueba ginecologica, en esta prueba ya le iban a decir si lo que tenia era benigno, o por el contrario la tan temida enfermedad del cancer.

Viendo que no me llamaban para darme noticias, llame. Se puso mi madre, y llorando me dijo: ” lo peor hija, es lo peor”.

En este momento, mi reaccion fue ir al lado de mi hermana, y todavia no me lo creia. Debo admitir, que hasta el dia 24/03/2015, dia de la primera quimio, no he logrado aceptar, que mi hermana esta enferma. Que se va a curar…si, 95%. Pero, que va a ser un proceso de cuatro meses de quimio, con caida de pelo a las tres semanas, con posibles dolores y mucha fatiga…tambien.

Estar al lado de un pacientr enfermo de cancer, es complicado. La tristeza les inunda, su mirada esta perdida. No les aperece hablar. Se sienten culpables por algo que no entienden.

Como hacerles entender que deben ser fuertes. Es imposible. Yo, me siento impotente. No se si reirme a su lado, si llorar con ella. No se de que hablarle o si debo hacerle sonreir.

Su vida a cambiado, y la nuestra tambien.

Lo que mas me impacta, es el hecho de la caida de su larga melena. Esa que quiere ya hace dos dias cortar, pero le es imposible tomar la decision.

Se ha comprado ya la peluca.

La proxima quimio, en unas tres semanas.
Alli estaremos. Fisica o moralmente.


Yo soy Mario, y tu Luiggi

La era tecnologica, ha pillado por sorpresa a mis padres, o incluso a mi. Pero, no a mi hijo que ya ha crecido sabiendo lo que es una tablet o una videoconsola.

Mi enano, ya tiene su tablet desde los 6 meses. Mi marido, informatico, le ponia dibujos para entretenerlo yvllevarnosla a todas partes. Luego, empezo a ponerle juegos. Ahora, la maneja mejor que yo. La pide y hay que restringirsela en muchas ocasiones.

Lo mismo esta pasando con la Wii ahora. Su padre, friki de los videojuegos, le ha ” inculcado” la magia del supermario, y otros mas…por lo que ahora mi hijo, ha pasado del “iaiaooo, de la Granja de mi tio”, a ” yo soy Mario, y tu Luiggi mamá, venga vamos a correr que nos ataca el monstruo”. Y, ahi que va mami, corriendo, saltando y cogiendo monedas por el camino hacia el cole. Solo recordaros que son cuatro, cuatro las veces que voy y vengo al estilo Mario Bross.

Me divierto, si. Pero, pienso que somos los padres los culpables de tanta tecnologia en la vida de nuestros hijos. Si bien es verdad, que dichos juegos, tambien, despiertan sus inteligencia.
Se vuelven mas atentos, despiertos y su memoria aumenta. En mi hijo, lo noto…
El limite está en nuestras manos.


La hora del parque

Despues de clase, toca merienda y parque. Es una costumbre que proviene desde…bueno, desde que se inventaron los parques.
Sinceramente, “la odio”. Pero, al mismo tiempo la disfruto, porque veo como mi hijo se divierte con sus amiguitos del cole.

Es un suplicio, mi suplicio. Para mi, supone tener que congeniar,hablar e intentar caer bien a otras madres, porque de esta manera, llevaran a sus hijos al parque y jugaran con mi hijo.

No quiero decir que si no les caigo bien no dejaran jugar a sus hijos con el mio, pero claro, estar alli, sentada, …de algo hay que hablar. Y, no siempre sabes de qué.

El caso es, que para mi, ir al parque es un poco frustante. Quiero ir, pero, me cuesta relacionarme…que tortura!!!

Y, esto acaba de empezar. Luego vendran cumpleaños, y aqui, …bueno, aqui, le tocara a mi marido acudir a tales eventos…la menda, trabaja de tarde.

Pero, por qué me lo tomo tan apecho?
Si congenio, bien! Si no, mi hijo es el que tiene que relacionarse, yo, me limito a acompañarle.


y los niños, somos los padres

El otro día, voy al parque con mi hijo. Llegamos y solo hija un nena de apenas dos años. El caso es, que mi hijo empezó a jugar el solo. Eso de relacionarse todavía no lo asimila como algo natural entre las personas. Al rato, llego una amiguita de su colé. Mi hijo, tan feliz jugando con su amiga. Pero, la otra nena, también quería jugar con ellos. Imaginaros mi hijo que no le gusta relacionarse, cuando vio que esta niña se metía en medio de su amiga y El…

Se llevo unos cuantos empujones y finalmente un ojo a la virule….

La madre entonces sentada obviando lo que iba suceder, comenzó a reñir a mi hijo, como si yo no existiese. Por supuesto, la hice callar: “aquí esta su madre, si alguien tiene que rendirle seré yo”. Pero, que son niños!!!

Pues, como la susodicha volvió a su trono y desde allí miraba a sus vasallos, su vasalla hija, volvió a molestar a mi hijo. Desde su trono vociferaba, y yo, ya cansada me lleve a rastras a mi hijo, llorando, pataleando, y llena de rabia, porque esa madre era peor que la hija, la pague con mi pequeño.

Tengo claro algo, y es que no voy a ponerme nerviosa si mi hijo pega porque no quiere jugar con alguien. Intentare remediar el asunto con palabras, si no resulta, me sentaré a la espera, y si no se soluciona, me retirare derrotada.

Pero por favor, no sea,OS peor los padre que los niños.


Se acabo…

Que odio la Navidad es algo que no puedo ocultar. Es cada vez mas evidente que estos días se han han convertido en un mero espectáculo de compras. Parece que no hay otros días para regalar.

Esta claro que los que disfrutan, son los niños. Esa ilusión por descubrir el día de reyes, si les han traído todo lo que h pedido, es lo uníco que hace que ese día reviva un poco la Navidad en mi espíritu olvidado.

Me parecen tristes y llenas de hipocresía. Son esos anuncios cargados de momentos sentimentales y llenos de felicidad lo que hace que me empalaguen estas fiestas y me resulten tediosas.

Esta claro que hay familias que solo en estas fechas se reunen, y viven estos días con felicidad.

Pero, los que nos vemos a diario, son unos dias en los que solo comemos, nos acostamos tarde, y nos llenamos de regalos solo porque así es la tradición…tradición impuesta por grandes almacenes.

No obstante, mi ahora dormído espíritu, se tendrá que ir despertando, pues asi, es la vida. Primero fuimos nosotros los padres, ahora se lo debemos a nuestros hijos.


Te guste o no…

Es Navidad.
Pero yo, la odio. Familia,regalos, besos y abrazos…no es por la famila, es por la hipocresia del momento. Tengo que reunirme un dia con unos y otro dia con los otros..pero, yo me pregunto,¿ Eso no lo hago ya los domingos?. El caso es, que realmente si que hay familias que solo se ven estos dias, y como el turron se.ven solo por Navidad…para ellos y solo para ellos Felices fiestas.


Sentido de culpabilidad

Siempre igual. Los niños son así, de pronto están de buen humor y contentos, que de pronto, ya sea por una pataleta o una manía, se vuelven cabezones y tratan de imponer su voluntad hasta limites insospechados. Te ponen al limite…

Diariamente lucho por no tener que de batirme entre el bien y el mal. Entre el angelito del lado derecho o el diablo del izquierdo. Da igual lo que haga. Que trate de guardar la calma o contar hasta diez o cien. Mi hijo, siempre va a tratar de salirse con la suya.

El caso es, que detras de ese genio, de ese querer imponer sus normas, esta el hecho de que pasados unos minutos (horas en ocasiones), apenas se acuerdan de nada. Sonríen y no recuerdan que a ti, te ha sacado de quicio, te has tenido que tomar medio litro de tila, y ha sacado de ti todo lo malo y peor, como si de una bruja se tratase. Eso, solo lo pasas TU!…

De ahí, que cuando te relajas y piensas en lo que ha ocurrido para pasar momentos tan conflictivos a nivel emocional, no sepas si culparte por no haber reaccionado a tiempo de forma diferente. O, pensar que has hecho mal, para que su caracter sea tan agresivo emocionalmente.

Ese sentimiento no varia. Ese sentido de culpabilidad por pegarle un cachete al culo, por gritarle, por castigarle…eso…eso, persiste en nuestra conciencia. En la mía, incluso días. Días en los que me siento abatida y hecha un mar de dudas.
Esos días no pienso mas, que en, cambiar.

Cambiar mi forma de ser, de expresarme, de sentir…Mi hijo no va a cambiar, de momento con tres años que va a cumplir, lo unico que va a cambiar van a ser sus rabietas. Estas, irán a mas o quizá a menos…eso espero, porque si no, de medio litro de tila, pasare a litro y medio…!!!!!


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