Tres meses…y una mala etapa!

Por fin, tres meses! Para mí será cada 15 de cada mes, mi cumplemes…jajaja!. Así que, vamos a pasar el primer trimestre, y espero que con éste, se vayan las náuseas, los males, y todo aquello que hace que no pueda disfrutar del embarazo como me gustaría.

Con éste trimestre, también quiero que se vaya, una mala etapa que he pasado con mi hijo.
Resulta que allá por el mes de Julio, a principios, empezó con dolores de barriga. Se quejaba de vez en cuando, y lo achacamos a que no iba bien al baño, sus deposiciones, vaya!. Pero el caso es, que sí iba, y que sus quejas eran cada vez en aumento.
Lo llevaba a una escuela de verano (debido a mi malestar y náuseas), y un día al ir a recogerlo, estaba el pobre llorando y rabiando de dolor.

Éste fue el principio de todo. Ya lo había llevado al médico antes, y me había dicho “dieta blanda”, y paciencia. Pero, el papi, no pudo aguantar verle tan mal, y una tarde (dos días después de pasar ésto), lo llevó a urgencias. Allí le realizaron palpaciones, y una radiografía, era viernes. Esperar y esperar… ya se sabe en urgencias lo que pasa. En las radiografías vieron “heces retenidas”, le recetaron un enema. Ese viernes, se lo pusimos, y el pobre soltó todo. Se quedó bien, pero al día siguiente, seguía igual, sin hacer de vientre, y por la noche, empezó a quejarse nuevamente de dolor, le subió fiebre. Otra vez a urgencias !!!. Ésta vez, no le hicieron nada. Movicol le recetaron. Le palpó la pediatra, y no notó nada. Así que, seguimos indicaciones.

Pasó un domingo bastante malo. El lunes, martes y miércoles, también. El jueves, acudí al pediatra suyo de cabecera, y me dijo, tras palparle, que ella sí le notaba heces. A Urgencias, con un papel del pediatra, y que le pusiesen un enema fuerte.

Ala, allá que vamos mi pareja y yo!!.

Estuvimos de 15h a 20h. Ésta vez, la pediatra pudo comprobar el dolor que sufría mi hijo, lloraba y se desesperaba. El pobre estuvo tumbado todo el tiempo, y se le pasaba ocasionalmente. Finalmente, le hicieron una ecografía, y detectaron una “invaginación intestinal”. Es decir, en el intestino delgado, se le formaba un pliegue que le causaba el dolor tan agudo (como un cólico o apendicitis…de hecho descartaron apendicitis, no vomitaba ni tenía fiebre).

El caso es, que pasamos un fin de semana muy durillo. VEr como se retuerce de dolor, y no poder hacer nada. Llorando “mamá curame” “mamá dame algo que me cure”…y así, a diario. Noches enteras, y días de hasta 5 horas de dolor…es, vuelvo a repetir, muy duro, porque se convierte en una lucha contra ése dolor, y te sientes impotente. No hay medicación, no hay nada que le cure. Sólo dejar pasar el tiempo, e intentar calmarle.

Así hacíamos. Hemos pasado dos semanas sin dormir, intentando mitigar éste dolor. Abrazándole, hablándole, acariciándole, le poníamos música…al final, se dormía, pero agotado.

Llegamos al final del mes de julio, y parece que el dolor fue apaciguándose. Pero antes, estamos tratando de que no se le vuelva a repetir el dolor. Asusta. Dicen que es poco viable que se repita, pero…Así que, le llevamos a un médico de pago, y nos mandó análisis de heces y orina, y de sangre.

Estamos en ello. El 24 de septiembre iremos con todo. Por suerte, llevamos casi tres semanas, que duerme y puede descansar. Y diariamente, hace vida normal.

Estragos, se ha cobrado. Está más irascible, más consentido (tengo un dolorcito, y todo lo acaba en ito), no quiere salir apenas a la calle. No quiere jugar. Sólo ver videos de Mario Bross y jugar a la consola.

Estamos intentando, que ésto pase, pero costará…
Lo bueno, la buena noticia es, que mi hijo va hacia delante, y eso es lo que cuenta.